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¡LAS EXENCIONES FISCALES EN GUATEMALA, AGUDIZAN LA POBREZA!

Guatemala, mayo de 2014. Este artículo ha sido escrito por Alejandro Aguirre Batres, miembro de CONGCOOP (Coordinación de ONG y cooperativas de Guatemala).

Guatemala afronta una de las mayores crisis en sus finanzas publicas, principalmente por no llegar a cumplir con las metas tributarias que se establecen, manteniendo una carga tributaria que oscila entre el 10% y el 11% del PIB, -una de las más bajas a nivel latinoamericano-, con un presupuesto nacional anual que representa apenas alrededor del 15% del Producto Interno Bruto, PIB.

Igualmente, los últimos gobiernos no han realizado los esfuerzos necesarios por impulsar una reforma fiscal que conlleve mayores ingresos tributarios, una política fiscal justa, equitativa, -donde el que más tiene, más pague-. Sino por el contrario continúa siendo injusta, donde prevalecen los privilegios, y los impuestos indirectos, principalmente al consumo.

Aunado a ello, los ingresos tributarios dejados de percibir por el Estado de Guatemala en el 2013, ascendieron a US$2,378.6 millones, como resultado de exenciones, exoneraciones y otros tratamientos especiales aplicados a corporaciones nacionales, agroexportadores, multinacionales, industria minera y otras, lo cual agudiza la falta de ingresos, además de continuar dando una débil respuesta en el combate a la pobreza y pobreza extrema, principalmente en el área rural, donde habitan principalmente los pueblos originarios.

Cada año, la aplicación de tratamientos preferenciales a los principales evasores de impuestos, incrementa la pobreza general, la cual es del 53%, igualmente la pobreza extrema que es del 13%, pero que en el área rural se incrementa significativamente, incidiendo directamente en NO garantizar el derecho a la salud, educación y de las mujeres, que suman el 51% de la población, en un país de 15 millones de habitantes.

El peso del Gasto Social dentro del presupuesto nacional, no es significativo. Muestra de ello es que el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social tuvo una asignación presupuestaria de US$663.9 millones en el 2013, el presupuesto del Ministerio de Educación, fue de US$1,395.4 millones, y el del Ministerio de Agricultura US$228.3 millones, montos realmente pequeños comparados con las necesidades que existen en salud, educación y desarrollo rural, con lo cual llegamos a la conclusión que -el campo en el país continua abandonado por parte de los diferentes gobiernos-. Con la eliminación de las exenciones, se considera que los montos presupuestarios de dichos ministerios aumentarían significativamente.

Por lo que, se piensa que el Estado-gobierno de Guatemala debe “quitar” los privilegios fiscales a fin de alcanzar mayores recursos, los cuales se destinen principalmente a garantizar una mejor educación, salud y desarrollo rural, especialmente del área rural.

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